BLURRED LINES ES UNA FARSA


El exitoso hit que nos puso a bailar durante el 2013 resultó ser una copia.

Este martes, jurados de una corte federal indicaron que Robin Thicke y Pharrell Williams deberán pagar 7.4 millones de dólares para retribuir a la familia del fallecido Marvin Gaye.

Después de un complicado proceso legal, se sentenció que Blurred Lines es efectivamente una copia del tema Got to Give It Up de Gaye, que se convirtió en un éxito durante 1977.

Los familiares de Gaye indicaron que apenas escucharon la canción de Thicke y Pharrell, inmediatamente reconocieron muchas similitudes entre este tema y el éxito de los setentas. Durante el juicio se llamó a un musicólogo que analizó ambos tracks y concluyó que existía una “constelación” de ocho elementos similares.

El abogado de los hijos de Gaye, Richard Busch, señaló que en repetidas ocasiones Thicke y Williams se refirieron al legendario cantante de soul como parte de proceso creativo. Thicke habría dicho en diversas entrevista que él le había sugerido a Williams que escribieran una canción como Got to Give It Up, mientras que Williams dijo que él estaba “tratando de pretender” que era Gaye al escribir.

Los abogados de Thicke y Williams intentaron desestimar esas declaraciones como señalamientos causales diseñados para vender la canción, y que en el caso de Thicke los habría dicho estando bajo la influencia del alcohol y las drogas.

Blurred Lines le acreditó a Robin Thicke unos 5.6 millones de dólares, 5.2 millones a Pharrell, y entre cinco y seis millones a la compañía de grabación del tema, así como ocho millones adicionales en ganancias de publicación.

Howard King, abogado de los músicos, dijo a los jurados que en este juicio había mucho más en juego que sólo millones de dólares en ganancias.

“Esto afecta la creatividad de músicos jóvenes que esperan apoyarse en los hombros de otros músicos”, dijo. “Dejen que mis clientes vayan hacía adelante y que continúen haciendo su magia”.

Fuente: E! News